Es una pregunta legítima y me la hacen en casi toda primera reunión: si ya voy a tener arquitecto y dirección de obra, ¿qué aporta un project manager? Merece una respuesta clara, sin vender humo.
La confusión es comprensible, porque en una obra hay varias figuras técnicas con nombres parecidos. Vamos a separarlas.
Las figuras que fija la ley
La Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) define quién es quién en una obra y de qué responde cada uno. Tres de esas figuras son técnicas y obligatorias en una vivienda:
El proyectista
Redacta el proyecto. Define qué se va a construir: distribución, estructura, instalaciones, materiales y cumplimiento normativo. En vivienda, es un arquitecto. Su responsabilidad es que el proyecto sea correcto, viable y legal.
El director de obra
Dirige el desarrollo de la obra para que lo construido se corresponda con el proyecto y con la licencia. Habitualmente es el mismo arquitecto que redactó el proyecto. Resuelve dudas técnicas, aprueba modificaciones de proyecto y firma el certificado final de obra.
El director de ejecución
Suele ser arquitecto técnico o aparejador. Controla la ejecución material: verifica que los materiales sean los previstos, comprueba mediciones, lleva el control de calidad y firma las certificaciones mensuales de obra ejecutada.
Y entonces, ¿qué es un project manager?
Aquí está la clave: el project manager no aparece en la LOE. No es una figura regulada, y eso tiene una consecuencia que conviene entender bien.
Las tres figuras anteriores tienen una obligación legal concreta y acotada: responden de que la obra se ajuste al proyecto y a la normativa. Es una responsabilidad técnica, y la cumplen. Pero ninguna de ellas tiene como encargo defender su presupuesto, negociar su contrato con la constructora, o decirle que la oferta más barata de las cinco que ha recibido va a acabar siendo la más cara.
El project manager sí. No es un técnico más en la obra: es su representante en ella.
La diferencia en una tabla
| Director de obra | Director de ejecución | Project manager | |
|---|---|---|---|
| ¿Regulado por la LOE? | Sí | Sí | No |
| Responde de | Que lo construido coincida con el proyecto | Que la ejecución material y los materiales sean correctos | Que el proyecto cumpla sus objetivos de coste, plazo y alcance |
| Cuándo entra | Con el proyecto redactado | Al empezar la obra | Antes de comprar el terreno |
| Controla el presupuesto global | No es su función | Certifica lo ejecutado | Sí, de principio a fin |
| Negocia con la constructora | No | No | Sí |
| Trabaja para | El proyecto | La calidad de la ejecución | Usted |
Qué hace un project manager que nadie más hace
Cuatro cosas concretas, y todas ocurren fuera del ámbito de la dirección facultativa:
Decidir antes de comprometerse
El director de obra entra cuando ya hay proyecto. Para entonces usted ya ha comprado el terreno y ha decidido qué construir. Si esa parcela tenía una limitación urbanística que reduce la edificabilidad, o si el programa que quiere no cabe en el presupuesto que tiene, eso había que saberlo antes. El estudio de viabilidad es trabajo de project management, y es donde se toman las decisiones que más dinero mueven.
Contratar bien
Comparar cinco ofertas de constructora no consiste en mirar el total. Consiste en verificar que todas midan lo mismo, detectar partidas ausentes, identificar las bajas que se recuperarán vía modificados y redactar un contrato que le proteja. Ningún agente de la LOE tiene encomendada esa tarea.
Controlar coste y plazo de forma activa
La dirección de ejecución certifica lo ejecutado, que es mirar hacia atrás. El control de proyecto proyecta hacia adelante: con este ritmo y estas desviaciones, ¿en qué fecha y con qué coste vamos a terminar? Detectar una desviación en el mes tres permite corregirla. Descubrirla en el mes nueve solo permite asumirla.
Ser su interlocutor único
Sin project manager, usted arbitra entre arquitecto, constructora, aparejador e instaladores, con información técnica que no tiene por qué dominar y en discusiones donde todos tienen más experiencia que usted. Con project manager, usted habla con una sola persona, que además responde ante usted y solo ante usted.
No sustituye a nadie
Quiero ser claro en esto, porque a veces se malinterpreta: el project manager no reemplaza al arquitecto ni a la dirección facultativa. Son obligatorios por ley y hacen un trabajo imprescindible. El project manager se suma, y ocupa un espacio que hoy está vacío en la mayoría de las obras: el de alguien cuyo único encargo es que a usted le salga bien.
Dicho de otro modo: el arquitecto vela por el proyecto, el aparejador por la ejecución, la constructora por su margen. Todos legítimamente. La pregunta es quién vela por usted.
En Mellado PM trabajamos exclusivamente para el propietario. No tenemos vinculación con constructoras ni con proveedores, y no cobramos comisiones de nadie. Nuestro único interés es que su proyecto se entregue en el plazo, con el coste y con la calidad acordados.
Antes de decidir
¿Qué figura necesita realmente su proyecto?
No todas las obras necesitan un project manager, y decírselo forma parte de mi trabajo. Cuénteme qué va a construir y le digo con franqueza si le compensa, qué haría yo y qué puede resolver con su arquitecto.
Si no le hago falta, se lo diré.